Pepa Aniorte, actriz: “Algo que mide el amor que he sentido por un personaje es el momento de la despedida”
19/12/2025Entrevista realizada por Paco España
Nací en Orihuela, pero a los tres años fui a vivir a Murcia; mis padres son oriolanos, de la Vega Baja, pero siempre digo que soy murciana, porque en realidad me he criado allí. Si me dejan elegir y el personaje puede ser de cualquier sitio, ¿por qué no voy a usar mi habla murciana? Me parece interesante mostrar la España que somos, cada uno emigra o se va de su sitio buscando trabajo; en Madrid, cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre. De pequeña fui a la guardería en la que mi madre limpiaba a jornada partida, me tenía allí mientras ella estaba trabajando, cuando terminaba por la mañana me recogía con mis hermanas, nos daba de comer y por la tarde otra vez a la guardería y ella a trabajar.
Mi madre se llama Fina y mi padre José (nos llamamos todos igual) y llevaba la cantina del instituto Los Capuchinos de Murcia. Desde muy pequeña me gustaba la música y cantar; mis hermanas María Jesús y Ana tocaban la guitarra y yo aprendí a tocarla de oído, cantábamos mucho en casa, eramos muy musicales, un poco como los von Trapp. A los 16 empecé a cantar en una orquesta de estas que van por los pueblos con la que estuve varios años. Yo tenía mucho más morro que voz, las cosas como son, tenía oído musical pero no tengo una voz como para dedicarme profesionalmente a ello; en el escenario notaba que estaba deseando que pasara algo para hablar con el público, romper esa cuarta pared y contar cosas. Enseguida descubrí que me apetecía mucho mas hablar, contar y vivir la vida de mucha otra gente y dedicarme a interpretar.
Con 22 o 23 años empecé en la Escuela de Arte Dramático de Murcia (ESAD). Me vine a Madrid pensando que iba a hacer teatro y doblaje, que me apasionaba, pero empecé en la tele y en el cine y esto me ha dejado muy poco espacio para hacer teatro. He ido encadenando un trabajo con otro, la vida me ha llevado por ahí. Siempre he pensado que tenía una imagen muy normal, no soy ni alta, ni baja, ni guapa, ni fea, era demasiado normal como para dedicarme a esto, pero estoy muy contenta con los personajes que me han ofrecido y el trabajo que he tenido a lo largo de estos años. Creo que esa normalidad de mi físico me ha permitido poder encajar en personajes como las que van por la calle y nunca te giras la cabeza para mirarlas, pero que cuentan la intra historia de nuestro país, cualquier ama de casa, cualquier mujer trabajadora, de cualquier madre y esto me gusta. No me conocen por la calle, paso bastante desapercibida y es bueno en mi profesión poder cambiar de rol fácilmente. En servir y proteger estoy en más de 1000 episodios; cinco años y diez meses para ser exactos. Cuando me peino de manera diferente y luego la ropa, ya no soy Manuela (Sueños de libertad), no me conoce nadie, sólo los cercanos. Están un rato hablando conmigo y me dicen “¿no sabes que te pareces mucho a tal actriz? Eso me ha pasado haciendo un serie diaria.
Cine
En el cine empecé con Princesas, Camarón, Volver y El camino de los ingleses, muy seguidas en 2005-2006, fue en películas muy grandes con papeles muy pequeños, lo que me dio la posibilidad de estar en un sitio a la sombra para poder empaparme bien de lo que era un rodaje, porque yo no conocía ni la terminología, ni sabía lo que había que hacer y de repente podía estar en segundo plano con papeles tan chiquititos y observar a los compañeros, al director y el trabajo de todo el equipo.
Siempre digo que no me contratan por cómo hago los personajes sino porque estorbo muy poco. Al principio iba a los casting con la presión de que saliera el personaje y ahora lo veo como un ejercicio y pienso que aunque no salga, quiero hacer una buena prueba para que el director se vaya contento. Es duro que no te den algo por lo que estás ilusionada, pero he aprendido a verlo así y me he quitado esa presión. Mucha gente piensa que una serie diaria es menos importante que el cine, sin embargo requiere más trabajo, esfuerzo, más capacidad de memoria, de estudio, de escucha y de reacción. Estudiamos 20-25 folios todos los días, me parece una gran escuela y un entrenamiento diario brutal para un actor.
Televisión
El programa Tu cara me suena es tan divertido, te lo pasas tan bien, va todo el mundo disfrazado por los pasillos, te vas partiendo de risa con los compañeros, diciendo si no te pareces a fulano, te pareces a mi tío. Es tan buen rollo el que se crea con todos los técnicos, el jurado, con Manel Fuentes, que es fundamental, un conductor maravilloso. Te ríes y lo disfrutas tanto que es la experiencia más divertida de toda mi carrera. Cualquier compañero que me comenta que le han avisado del programa y tiene dudas, le digo que se lo va a pasar bomba, conocerá gente maravillosa y va a trabajar con profesionales como la copa de un pino, nada malo puede pasar, hazlo y disfrútalo.
Algo que mide el amor que he sentido por un personaje es el momento de la despedida, el sufrimiento que te genera ese último día, como cuando colgué los pendientes de la Choni de Los Serrano o me quité por ultima vez el corsé de Catalina de Águila roja, o cuando se cerraba el bar La Parra y no volvería a tener contacto con María, de Servir y proteger. Me quedaría con esos momentos de despedida, que a algunas personas les pueden parecer tristes, a mi me dan la medida de lo que he amado a ese personaje.
Yo sin mis padres y mis hermanas no seria nada y mi gran apoyo diario en todo, Turi Summer, mi pareja, me da la réplica cuando tengo que ir a presentar una prueba, es productor musical y me ha ayudado mucho en mis espectáculos. Durante este verano he estado grabando un biopic de Raphael que se va a llamar Aquel para Netflix, con el que estoy muy contenta porque soy una admiradora absoluta y me ha tocado hacer de su madre.
Mis agradecimientos a Jesús Soria, de MMS Distribución de Cortometrajes, por facilitar esta conversación con Pepa.
“Mucha gente piensa que una serie diaria es menos importante que el cine, sin embargo requiere más trabajo, esfuerzo, más capacidad de memoria, de estudio, de escucha y de reacción”
“En el cine empecé con Princesas, Camarón, Volver y El camino de los ingleses”



