Mario Zorrilla, actor: «Me gustan mucho los temas de redención»

Mario Zorrilla, actor: «Me gustan mucho los temas de redención»

27/07/2026 Desactivado Por admin

Nací en Bilbao en octubre de 1965 y mis primeros recuerdos son del colegio La Salle, en Deusto, era un sitio muy bonito, con solera, los taburetes, las mesas de estudiar y las pizarras antiguas, las fotografías de decenas de generaciones que habían pasado por allí me impresionaban, una impronta vetusta, de seriedad, un sitio apartado por entonces del núcleo urbano, era como un territorio hostil, lleno de campas. El recuerdo de mi infancia es con barro, heridas en las rodillas y la felicidad que me daba ponerme una camiseta, un pantalón corto y salir a jugar a las canchas de futbito.

Mi padre Antolín falleció y mi madre María del Mar, conocida como “Chacho”, tiene alzheimer, ambos son de Castro Urdiales. Fueron a Bilbao a buscar trabajo, pero los veranos en los 70 eran en Castro, una sensación fortísima, del mar y de zonas de campo.Tengo vena marinera a sangre y fuego dentro de mí, la mar ha sido y sigue siendo una educación sentimental total.  De niño era un pueblo delicioso. Dicen que la infancia es la patria, mi infancia es la mar de Castro. Cuando tenía 14-15 años podía fumar y tomarme un vino en un bar y nadie me decía nada. Era un placer estar hablando con una persona mayor que me decía “Tu eres hijo de Chacho, ponle un vino al chaval”. No había restricciones morales ni físicas. Aunque no lo voy a defender, adoro mi educación sentimental y la libertad con la que vivíamos. Conocí a Iñaki (Miramón) siendo niño porque teníamos la casa donde veraneábamos en el mismo edificio y mi hermana mayor salía con Raquel, su hermana. Iñaki tiene una trayectoria espectacular en la profesión y ahora somos vecinos de La Latina en Madrid.

Madrid

Yo era un mal estudiante y cuando termine COU, a los 18 años, tenía muchas ganas de volar de Bilbao. Había estado en dos obras de teatro que me habían sacudido el corazón. Ahorre 50.000 pesetas y me fui a Madrid, sin haber estado nunca, pero quería ser actor, descubrir la magia y entender lo que ocurría encima del escenario y el proceso de creación que me impresionaba y me emocionaba tanto. Mi vida no ha sido fácil, no es fácil, pero es la mejor vida que me he podido dar, porque las cosas se van compensando y también porque sigo soñando en los mejores términos, pienso que si Dios me ha traído hasta aquí no es para dejarme tirado ahora y que lo mejor está por venir. De muy joven no supe apreciar los valores que tenía. En Castro y Bilbao se habla en la primera persona del plural para hablar de ti. Empecé a educarme a los 35 años, a hacer un viaje introspectivo y personal y a poner el yo por encima del nosotros.

Cuando no te escondes, cuando solo tienes que perdonarte a ti mismo, cuando no hay un trasfondo de víctima de tu propia vida ni en la opinión de los demás, la vida es mejor y te da mas libertad. Para eso necesitaba, no solo encontrar mi sitio, también hacerme cargo del 100% de mi vida, sin delegar en ese plural que me hace un flaco favor, porque no me deja crecer. Tengo la suerte de ser cabezón y constante y voy descubriendo páginas maravillosas de mi vida, es lo que mas me alegra de haber llegado a los 60 años y seguir soñando.

El culmen de mi relación con Castro fue participar en la Pasión, una experiencia fantástica porque la vinculación con Castro y los castreños es muy fuerte. 700 naturales de allí que habían montado el tinglado, con un éxito espectacular, mas de 25000 personas siguiendo la pasión y muerte de Cristo, es algo precioso. Dos años hice de Herodes en la parte de atrás de Santa María y es un recuerdo muy emocionante, es casi como hablar con Dios.

Serie de televisión

Pasé casi diez años haciendo de Mauricio Godoy en El Secreto de Puente Viejo, desde 2011 hasta marzo de 2020, que nos metieron en casa. Pasaron como un abrir y cerrar de ojos, fue alucinante. Afortunadamente me he hecho un hueco en la publicidad, trabajo con los mejores creativos de Madrid. Una suerte que me llegó de casualidad hace veinte años. Cuando quieren una voz grave, un poco rota, pero que suene bien y transmita me llaman y yo soy feliz.

A la cara, de Javier Marco y Belén Sánchez Arévalo me parece una película con un guion magnífico. Hacen personajes de carne y hueso muy reconocibles, llegan a su alma de una manera muy honrada que tienen unas reacciones verdaderas y te las crees. Es una experiencia muy satisfactoria y agradable para el espectador, que sale con una sonrisa después de haber vivido un descoloque emocional muy importante. A mi me gustan mucho los temas de redención. Hay una segunda o tercera oportunidad para todo el mundo y esta película tiene esa redención, poder cambiar, el derecho a mejorar y dejar el pasado atrás en cualquier momento de tu vida.

Hace muchos años hice un pequeño monólogo, muy sentido y con mucha pasión, sobre el texto “Los planos de la demolición” de un poeta y cantante de rock que murió muy joven, asociado al lado oscuro, llamado “El Ángel”. Unos días atrás me llamaron unos chicos de Barcelona que están escribiendo su biografía. Uno de ellos había visto un espectáculo en el San Juan Evangelista de Madrid en el que yo participé. El espectáculo versaba sobre la soledad, las drogas, el rock and roll, los amigos muertos, los abandonos, el rockero en derrota pero lleno de orgullo y pasión, con las drogas y la heroína de por medio, en aquella época terrible. Me parecía emocionante que se acordaran y que le dieran valor a aquel espectáculo de entonces.

Estoy cerrando el dossier de un monólogo teatral titulado Bukowski, que hoy sigue siendo la contracultura. Las cosas con las que no estoy de acuerdo ya las dice Bukowski, maravilloso por su lucidez, por su entrega, por su mundo poético tan despiadado, tan de verdad y tan en contra del poder. Es una figura apasionante para mí.

Entrevista realizada por Paco España para el magazine Cantabriapress

Mario Zorrilla fotografiado por Álvaro Serrano Sierra